Sopars en positiu crece y enloquece!

Cada cena, cada edición de este encuentro es un generador de energía, anécdotas, sonrisas, sinergias y episodios un poco locatis también. Será por que la gente que asiste a estas cenas, los que desafían la llamada de un cómodo sofá para sentarse al rededor de una mesa a cambiar el mundo, son personas que hacen que ocurran muchas cosas a su paso.

Ayer llenamos el Life, bueno, estaba ya bastante lleno, no nos engañemos, pero conseguimos (o al menos intentamos) alzar nuestra voz para repasar con unos invitados de excepción sus fulgurantes carreras. David Victori y Ana de Armas nos explicaron cómo pese a su juventud y siguiendo caminos muy distintos, o no tanto en algunos puntos, han conseguido consolidarse en un sector que las está pasando canutas, el del cine.

David es de estas personas que te miran directamente a los ojos e incluso un poco más allá de los ojos. Su mirada es inteligente, decidida y su discurso, sin fisuras, contagia ritmo. Esta es una de sus obsesiones cuando explica historias en su medio, el cine, pero se nota que también lo es en su vida diaria. Cuando le preguntamos qué le definía como persona, esa cualidad que le ha reportado más beneficios nos contó que la clave para él es tener claro un objetivo y no desviarse nunca. Siendo flexible pero muy coherente con sus sueños y desoyendo muchas veces la voces de personas queridas y conservadoras que le empujaban hacia otros caminos más confortables.

Ana tiene una mirada de agua, unos ojos inquietos, rápidos y curiosos que mantienen la inocencia pese haber visto muchas cosas y muy deprisa.  Tres días después de aterrizar en España de su Cuba natal, dónde había hecho ya un par de películas, y con 200 euros en el bolsillo y 18 añitos recién cumplidos se hizo con un papel protagonista en El Internado, una serie televisiva que petó todos los barómetros de audiencia. Asegura que su intuición, la oportunidad de estar en el lugar adecuado le han significado éxitos y también la forma cómo su familia, sin egoísmo alguno, la dejó marchar y le desearon éxito sincero. Ha tenido que asimilar la fama tan deprisa que en ocasiones le ha costado hacerle frente y ahora, con todo bajo control, se encuentra ilusionadísima con su próxima interpretación en Hands of Stone en la que comparte escena con Robert de Niro.

Estoy contenta de poder decir que crecemos, tenemos cada día más asistentes que se suman a esta iniciativa, cara nuevas, repetidores, veteranos, colaboradores, clientes, amigos… Ayer casi 30 comensales de los cuales más del 75 por ciento alzaron su mano a la pregunta de si se sentían afortunados o afortunadas en este momento. Se habló de el paso de lo fácil a lo interesante del momento actual, de que gracias a que se cerró alguna puerta de abrieron grandes ventanales, de llegar a los objetivos a lomos de gigantes… y un sinfín más de reflexiones interesantes!!

Os dejo contenta, con dolor de cabeza, pero muy contenta y os deseo un súper fin de semana en el que podéis ver alguna de las pelis que nos recomendaron David y Ana:

Hijos de los Hombres, de Alfonso Cuarón

Love is all you need, de Susanne Bier

O el audio libro de Vicens Castellano Estrategias de eficacia emocional

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